Defensa Personal y Kung Fu para niños

En el grupo de niños se imparte la defensa personal, basada en principios combinados de enseñanza modernos. Los niños aprenden a regir y a controlar tanto su cuerpo como su mente. Aprenden los contactos básicos para un correcto comportamiento en situaciones de la calle. A su vez, en estas clases mediante juegos se les proporciona la base para un futuro entrenamiento.

La defensa personal para niños supone para nosotros una de las enseñanzas más importantes, por ello tenemos un programa de entrenamiento continuo desde los 6 hasta los 14 años. Éste siempre está acomodado a las características de los niños.

El entrenamiento empieza siempre con el calentamiento con variantes de caminar, correr, movimientos de suelo, rodar..

Una actividad característica los ejercicios de caída, mediante los cuales los niños aprenden a caer al suelo de una forma suave, silenciosa y segura, todo esto llevado  a cabo sobre colchonetas para evitar caídas sobre superficie dura. Estas prácticas sirven al niño para poner en práctica en su día a día p. ej.: Caídas jugando a fútbol.

En la siguiente fase del entrenamiento pasamos a las prácticas de fuerza y de condición combinadas estas con actividades de correcta respiración. Entre los ejercicios tenemos los de puntos de apoyo, movimientos de rodillas, saltos desde cuquillas, etc…

Una vez finalizado el programa de preparación corporal pasamos a la práctica de los ejercicios específicos de la defensa personal. Entre los mismos tenemos; golpes y patadas, palancas y agarres, así como lanzamientos y caídas suaves en rodamiento. Estos ejercicios se les enseñara de memoria. El Maestro les proporciona a los niños consejos y trucos de ataque, de forma que los niños construyan su propia técnica de defensa, naturalmente siempre bajo la continua vigilancia del Profesor. En el entrenamiento también se incluyen charlas y debates sobre el comportamiento en la calle en caso de situaciones peligrosas.

El programa técnico proviene básicamente del sistema de Kung Fu (WU-SHU). Los niños aprenden así sus conocimientos al golpear, lanzamiento de patadas, agarres, y liberaciones de uno mismo, así como en la lucha libre. Esta técnica de lucha libre se practica al final de la clase.

Lo importante es que el entrenamiento, cada una de las prácticas divierta al niño. Los ejercicios deben estar estructurados de tal manera que el niño tenga siempre algo más por lo que esforzarse y obtener sus pequeños éxitos, esto le motiva y le da fuerza y valor para un entrenamiento más avanzado.