San Shou: kickboxing chino

¿Qué es el San Shou?

San Shou surgió en la antigua China.  Fue llevada a América por los inmigrantes asiáticos, convirtiéndose en el denominado kickboxing occidental. El kickboxing chino (San Shou), sin embargo, ha permanecido inalterado. Debido a su gran variedad de técnicas es muy variado y efectivo y, consiguientemente, entrena tanto el estado físico como el moral.

Antiguamente sangriento, hoy día deportivo     

San Shou literalmente significa mano libre y surgió hace siglos en la antigua China. Con este nombre se quería enfatizar el aspecto de “lucha libre” que lo caracteriza, pues, en el fondo, se puede emplear cualquier técnica de combate.

Los combates se llevaban a cabo sobre los Lei Tai, una especie de plataformas elevadas. Los mejores luchadores eran destinados a escoltar al emperador. Antiguamente se combatía sin equipo de protección y no se estaba sometido a reglas, incluso se podían emplear armas (como por ejemplo sables, cuchillos, etc.). De ahí que muchos combatientes participantes lo pagaran con sus vidas.

A principios del siglo XX la gente empezó a considerar estos combates demasiado violentos, por eso el Gobierno chino comenzó a colaborar a partir de 1960 con grandes maestres del Kung Fu, para fijar unas reglas y reducir el riesgo de lesiones.

Los luchadores, entretanto, llevan guantes de boxeo, espinilleras, pero también protectores bucales y cascos. Hoy en día los Lei Tai se delimitan con marcas. En un combate se suman puntos si el oponente sobrepasa este límite. El San Shou moderno es desde el año 2008 una disciplina olímpica.

Independientemente de dónde esté el adversario, se le puede alcanzar    

En el San Shou se combate a tres distintas distancias: de patada; golpe- puñetazo; agarre y proyecciones. La primera de ellas se caracteriza porque al oponente se le puede alcanzar con una patada.

El San Shou comprende diferentes patadas, las que, a diferencia del Kárate, son bastante más duras, pues las patadas que se dan al adversario se efectúan con la tibia.

La segunda de las distancias mencionadas, la de golpe-puñetazo, se caracteriza por golpear al rival sin esfuerzo diversos puñetazos: izquierda, derecha, de lado y de abajo, sin que ello implique tener que acercarse más a éste.

A diferencia del kickboxing occidental, aquí, sin embargo, sí se golpea con los puños. Además también se recurre a la patada baja (conocida sobre la denominación inglesa Low-Kick), que es una técnica de pierna que consta de llevar un golpe de tibia en el muslo del adversario. Este tipo de patada no se emplea en el kickboxing occidental.

La última de las distancias, es la más corta hacia el adversario y se identifica por los agarres y las proyecciones. Se ataca al rival con rodillas y codos, pero también con lanzamientos. Seguramente sea esta la diferencia máxima con el kickboxing occidental, puesto que éste no lo emplea. Gracias a que el San Shou es tan polifacético y apropiado para cualquier tipo de distancia, puede utilizarse perfectamente para la autodefensa.

San Shou, entrenamiento completo

Este arte marcial entrena muy diversos aspectos deportivos: fuerza, resistencia física o capacidades como rapidez, precisión y reacción. No obstante, también se aprende a ser cortés, el autocontrol y otras cualidades positivas.

Al iniciarse en el San Shou, se aprende, en primer lugar, las técnicas básicas como puñetazos, patadas y juegos de piernas. En el San Shou se le llama Sifu al profesor, que en idioma chino significa maestro. A través del trato con el Sifu y con los demás alumnos se aprende a ser educado, paciente y respetuoso.         

Más adelante se mejoran la rapidez y la reacción a través de ejercicios en pareja. Esto es de suma importancia, pues hay que ser muy rápido y responder bien para esquivar los ataques del adversario.   

Una vez que se conocen todas las técnicas, puede participarse en el llamado sparring. Esto  significa combatir con un compañero por un tiempo previamente acordado, y provistos de equipos de protección.

En el sparring no se trata meramente de lastimar o dejar fuera de combate al adversario, sino que se trata más de ver qué técnicas se ha de mejorar y en qué puntos se puede aún perfeccionar la defensa. A través del sparring se logra una mayor voluntad y al ver lo bien que uno mismo combate se incrementa automáticamente la autoevaluación.

Kickboxing puede parecer una práctica brutal, sin embargo el San Shou es una modalidad deportiva con una técnica limpia. No se trata de aprender a dar palizas, todo lo contrario: si queréis iniciaros en el San Shou debéis saber que se trata de un deporte y que se precisan al menos dos años para poder luchar correctamente.

El Sifu se encarga además de velar que sus alumnos no utilicen las técnicas aprendidas para causar daños a terceros. Únicamente pueden emplear estas técnicas para protegerse a sí mismos o a otros, y tan solo si es inevitable.

San Shou es apropiado tanto para hombres como para mujeres, incluso los niños pueden practicarlo sin problemas